Historia: el padre y sus hijos

Esta es la historia de un padre que tenia don hijos. Uno de ellos era un sinbergüenza y el otro era más bueno.

El hijo sinbergüenza venía todos los días del colegio con problemas, comía y se subía a su cuarto y se pasaba el día no haciendo nada y cuando el padre se iba, éste se ponía a jugar a la Play.

El otro hijo no decía nada, comía se subía a su cuarto y se encerraba y se pasaba toda la tarde.

Pasaron los años hasta que los dos hermanos se hicieron mayores y decidieron sacarse el carnet de conducir.

Fueron los dos hermanos, el sinbergüenza sacó un suspenso y el hermano callado también suspendío.

Ambos hermanos se presentaron otra vez a los exámenes y el sinbergüenza aprobó raspado y el callado sacó un sobresaliente.

Luego llegaron a los exámenes de práctica. El hijo sinbergüenza aprobó y el callado sacó un sobresaliente.

Al fin consiguieron el carnet. Pero solo había un solo coche, el del padre.

Hermano sinbergüenza era el único que usaba el coche y se iba por ahí de fiesta, mientras que el hermano callado no podía usarlo.

Una mañana, estaban todos sentados a la mesa desayunando y hecharon en falta al hermano callado.

El padre le prenguntó al sinbergüenza si había despertado a su hermano y éste le dijo que no estaba.

Se había ido.

El padre puso la tele y en las noticias salíó que se había habido un accidente en la autobía. El coche era el del padre y el muerto era su hijo.

El padre destrozado fue al cuarto de su hijo para recoger las últimas cosas y al abrir los cajones se encontró con preservativos, exámenes fotocopiados, ensallos de firmas falsificadas…

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